
SECRET DIARY OF A CALL GIRL
Creada por Lucy Prebble
Con Billie Piper, Iddo Goldberg y Cherie Lunghi
El primer mito que destruye esta serie es que los ingleses follan con los calcetines puestos. Quizás sea por el sobrenombre buñueliano de la protagonista, o por su fina lencería de encaje, o por el lecho exuberante donde atiende a sus clientes, pero esta serie británica parece lo bastante francesa como para calentar al personal. Si los temas de ‘Californication’ eran tanto la promiscuidad como Los Ángeles, los de ‘Secret Diary of a Call Girl’ son tanto el oficio más antiguo del mundo como Londres, una ciudad donde todos los hombres toman la viagra recreativa y donde las orgías públicas se prolongan al amanecer en los domicilios privados. Eso, si tu hermana no está de parto. El mito de la libertad con que se trabaja en la televisión inglesa se reitera en ‘Secret Diary’: su protagonista es una chica que elige su profesión porque le gustan el sexo y el dinero. Hannah/Belle es la encantadora vecinita/puta que todo el mundo quisiera encontrarse en el ascensor, madres decentes incluidas. La gran insolencia de esta serie es afirmar que una prostituta puede disfrutar con su trabajo.