
LAS TEORÍAS SALVAJES
Pola Oloixarac
Alpha Decay
Zadie Smith o Michael Chabon renegaban de su belleza en las entrevistas, pero Pola Oloixarac, con auténtica sabiduría contemporánea, no sólo la asume, sino que la introduce en su novela al otorgársela a un personaje que es como ella, pero más alta. Hablar de seducción es hablar de guerra. Lo han sabido todos los pueblos a la intemperie que nos han precedido. La mujer que se maquilla ante el espejo es como el ejército que se despliega en el campo de batalla. Las teorías salvajes es un ejemplo majestuoso y lúcido de novela glocal: lo regional lo aporta su revisión del pasado reciente de Argentina –una trama a veces difícil de seguir para el lector transatlántico-; lo global, su noción tecnológica de la revuelta, que adopta características de proyecto artístico/social hipermoderno. Puesto que nuestras identidades son más poderosas en el ciberespacio, asaltemos ese palacio de invierno que es Google Earth. Somos tontos ingenuos los que creímos que debíamos filtrar nuestra escritura en la síntesis del periodismo para profesionalizarla: la prosa de Oloixarac, abrupta e indómita, de estudiante de filosofía, subyuga y arrastra, con su voluptuosidad amniótica. Un escritor es, ni más ni menos, quien cuenta la historia del mundo con sus propias palabras.